Cómo hacer que tus pacientes te hagan caso.

¡Mis pacientes no me hacen caso! Con esta técnica lo harán

Comparte este post

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on email

¡Mis pacientes no me hacen caso! Con esta técnica lo harán

 

Photo by Aarón Blanco Tejedor on Unsplash

 

Cuando tratas con pacientes, especialmente si son pacientes crónicos, en ocasiones tienes la sensación de que no te prestan atención. A pesar de que inviertes gran cantidad de tiempo en explicarles su enfermedad, los riesgos  y lo que debe hacer para minimizarlos, todo parece caer en oídos sordos. Finalmente te sientes como una madre regañando a un adolescente para que ordene su habitación.

Todo esto te quita una cantidad de tiempo cuando interactúas en consultas, también te quema, restándote una cantidad de energía que necesitas. Por último erosiona tu relación con el paciente, quien se siente ya bastante mayorcito para que le riñan.

Estudios demuestran que los pacientes son capaces de recordar solamente un 20% de lo que hablamos durante la consulta. Este hallazgo tiene múltiples causas, pero la manera como nos comunicamos con nuestros pacientes está entre las más importantes. 

 

«los pacientes son capaces de recordar solamente un 20% de lo que hablamos durante la consulta.»

 

Por mucho tiempo me encontré dejando largos espacios de silencio, mientras tecleaba en el ordenador. Al final de la consulta terminaba soltándole al paciente una cantidad abrumadora de información técnica, de manera rápida. Este patrón lo repetía paciente tras paciente, sin obtener resultados deseados. 

 

«Hasta 49% del tiempo de un especialista médico lo pasa en tareas administrativas frente a un ordenador»  Fuente

 

Un paciente que no comprende su proceso de enfermedad, los riesgos que conlleva y los pasos que tiene que seguir para mejorar, va a impactar de manera negativa en nuestros resultados, a pesar de lo experto que seamos en el bisturí y la farmacología.

Lo primero que tenemos que hacer es, reconocer que la forma convencional de comunicarnos con los pacientes está destinada al fracaso. Luego, tenemos que buscar arreglarlo de manera efectiva, y hay una técnica clave que puede ayudarnos.

 

 

¿Qué es la escucha reflexiva?

¿Qué es la escucha reflexiva?

 

Photo by Franco Antonio Giovanella on Unsplash

La escucha reflexiva es una habilidad vital para mejorar la conexión humana. Hacer que la empatía sea visible y permitir que el mensaje no solo llegue, sino que se quede con nuestro paciente.

Para practicar correctamente la escucha reflexiva, es necesario:

  1.  Presencia: Prestar total atención al paciente
  2. Transmitir atención a través del lenguaje corporal:  Contacto visual, inclinarse, sonreír, asentir, etc.
  3. Realmente escuchar y comprender lo que nos dice.

Para practicarla de manera efectiva tenemos que cumplir dos de sus elementos principales:

  • Escuchar lo justo: Esperar el momento correcto para interrumpir al paciente es un arte, que se practica permitiéndole que termine su comentario o historia completa, sin dejarle divagar en detalles irrelevantes.
  • Resúmenes cortos y frecuentes: En el caso de sus antecedentes y la anamnesis antes de hacer preguntas, es recomendable resumir lo que dijo el paciente, utilizando palabras y frases que este empleó. Por ej: «José, entiendo que presentas un dolor agudo en la parte trasera del pie, y que este se acentúa después de estar 15 minutos de pie»

No se trata de repetir como loros exactamente lo que dijo el paciente. Si se practica bien, esta es una oportunidad de oro para ir resumiendo los puntos principales de la visita y situándolos en el contexto actual de una manera que transmite empatía, comprensión y toma de decisiones compartida.

De paso, tu paciente te lo va a agradecer, porque le estás demostrando que lo estás escuchando y sabemos que no han nada más que le guste a un paciente, que lo escuchen.

 

Diferentes maneras de «escuchar» al paciente a través de la escucha reflexiva

Diferentes maneras de

 

Photo by Matheus Ferrero on Unsplash

Hay muchas formas de “escuchar” al paciente, ya que la escucha reflexiva se aplica a todos los elementos de la consulta:

  1. Antecedentes: escuchamos y resumimos los elementos clave de su historial médico
  2. Anamnesis: escuchamos y resumimos las quejas del paciente
  3. Examen físico: “escuchamos” los hallazgos físicos del paciente al examinarle y los resumimos en voz alta.
  4. Lectura de pruebas: “escuchamos” los hallazgos de las pruebas al revisarlas y los resumimos para él o la paciente.
  5. Diagnostico y tratamiento: en este caso nos escuchamos a nosotros mismos, nuestro análisis de todo lo anterior, y explicamos en voz alta al paciente su diagnóstico y los pasos concretos a seguir.Lo

Crea notas clínicas hasta 6x más rápido.

Con Beesseet dictas tus clínicas y las categorizas rápidamente según la etapa de la consulta.

Como la escucha reflexiva puede mejorar tu práctica

Como la escucha reflexiva puede mejorar tu práctica

 

Photo by Christian Bowen on Unsplash

La Escucha reflexiva hace transparente, cosas que a menudo no se dicen claramente en consultas. Al hacerlo estás mostrando:

  • Que estuviste presente y atent@ durante la consulta
  • Validamos que recibimos los elementos clave de la interacción, ofreciendo al paciente la oportunidad de aclarar cualquier malentendido de inmediato.
  • Demostramos un compromiso con el respeto, al permitirle al paciente ser parte activa del proceso de consulta.

Practicar la escucha reflexiva es una manera eficiente y sencilla de amplificar la curiosidad y la comprensión de nuestros pacientes, la conexión humana y nuestra validación como guías en su tratamiento.

Así como el filósofo griego Descartes planteo su máxima “Pienso, luego existo”, como médicos tendríamos que plantearnos el lema “Escucho, luego resumo» para ayudarnos a navegar nuestras consultas.

Nuestros pacientes esperan efectividad y transparencia. Ya no es como hace 30 años cuando no había ordenadores de por medio ni Google en cada casa. Nos toca adaptarnos para sobrevivir.

Viéndolo desde un punto de vista más “egoísta”, además de hacerlo por el paciente lo estaríamos haciendo por nosotros. Tener pacientes mejor informados y más colaboradores nos ahorrara tiempo al evitar repeticiones innecesarias, nos ayudara a prevenir errores al confirmar con el paciente cada paso de la consulta y nos permitirá obtener mejores resultados con pacientes que se adhieren mejor al tratamiento.

 

Suscríbete a nuestro boletín

Mantente al día de todas las noticias de Beeseet

Otros artículos de interés: