Cómo las guardias nos están matando y 5 maneras de evitarlo

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Cuando entramos en la facultad de medicina, todos sabemos que haremos guardias. En parte nos emociona la idea de ser parte de esa elite que puede quedarse despierta después de la hora de dormir, luego de años luchando contra la opresión de nuestras madres que nos obligaban a dormir temprano (Mamá, perdóname, no sabía lo que estaba haciendo).

Nadie nos explicó, ni nos explicará, los efectos letales de las guardias nocturnas sostenidas en el tiempo y como podemos, al menos, lidiar con ellos. Creo que es de esas verdades incómodas que parece mejor meter bajo la alfombra.

 
 
 

Tiene todo el sentido del mundo que la práctica de trabajar todo el día y luego mantenerte continuamente despierto durante una guardia no sea buena para tu salud. Esa práctica obliga a tu cuerpo a funcionar en un horario que va en contra del ritmo circadiano natural. Un ciclo hormonal que la madre naturaleza lleva siglos desarrollando. Nunca es una buena idea ir en contra de la madre naturaleza.

Pero más allá de quejarnos por  las guardias y asumirlas como parte del trabajo, hubiese apreciado que nos comunicase la cantidad de problemas médicos graves que esto traería y como podíamos lidiar con ellos, si no era posible evitarlos. 

Los daños son causados por interferir con el ritmo natural del sueño. Mientras el cuerpo duerme, nuestro cuerpo elimina toxinas, repara lesiones y reduce el estrés. Así lo ha hecho durante millones de años. Y no entiende que desde hace unos 150 años hayamos decidido que un grupo de humanos desafíen sus designios.

Y como todo desafío a los designios divinos, tiene su precio. Un precio bastante caro del que deberíamos estar conscientes.

Aumenta el riesgo de cáncer de mama: Me sorprende que en los tiempos que corren, aun nadie se interese aún por las mujeres que cuidan de nuestra salud. Las mujeres que invierten su ciclo de sueño corren un  riesgo mucho mayor de padecer cáncer de mama. No importa si trabaja el turno de noche de manera constante o solo una noche a la semana.

Riesgo de depresión: ya no solo son las condiciones de trabajo estresantes, la falta de medios, una paga insuficiente; las guardias nocturnas también se suman a un aumento notable de la posibilidad de padecer una depresión clínica y otros trastornos del estado de ánimo 

Aumenta el riesgo de accidentes laborales no importa cuanta vocación tengas, cuando intentas mantenerte despierto y en movimiento, tu cuerpo aún va a querer apagarse. Esto trae consigo una reducción de tu capacidad de enfoque y atención. Es mucho más probable que te pinches con una jeringa contaminada o te hagas daño durante estos turnos.

Obesidad y diabetes El alterar tu ciclo circadiano también afecta a tu metabolismo. La leptina es fundamental en la regulación de tu peso, los niveles de azúcar en sangre y también los de insulina. Todo este desequilibrio en la producción de hormonas afecta tu peso y te pone en riesgo de padecer diabetes, incluso si tienes una dieta saludable.

Cortesia Javier Matheu

A pesar de todo ello, como en cualquier adicción, lo primero y principal es cobrar conciencia que tenemos un problema. Además de concientizar al resto de nuestros colegas. Recuerda que la mayoría harán guardias hasta más allá de los 50 años y en ese momento ya será tarde para prevenir sus efectos.

 

De más esta decir que el primer paso seria exigir a los sindicatos y colegios médicos que ejerzan su rol y obliguen a las administraciones a limitar por ley la cantidad de guardias nocturnas y limitar los turnos a no más de 12 horas. Pero esto pasa por contratar suficiente personal para que las guardias nocturnas sean cortas y poco frecuentes.

Pero volviendo a la realidad, existen medidas que podemos implementar nosotros mismos para intentar lidiar con el riesgo de padecer los efectos negativos de esta práctica.

Apóyate en tus seres queridos 

Consigue la ayuda de las personas con las que convives. Su cooperación es fundamental para equilibrar actividades esenciales que quizás tu solo no podrás hacer. Pagar facturas, hacer diligencias administrativas o algunas tareas domésticas (oportunidad importante de escaquearnos en casa) son parte de las tareas a delegar. Además les necesitas para establecer horas tranquilas para que puedas dormir lo que necesitas.

Organiza tu tiempo en familia 

Es importante que puedas acordar previamente con pareja, familia o amigos una manera de compartir tiempo de calidad, tomando en cuenta que puedas descansar antes o después de las guardias de manera correcta.

Evita la cafeína 

Si alguna vez has hecho guardias nocturnas sabes que el café cumple varios objetivos: chute de energía, oportunidad de socializar un poco y la ventaja de tener una excusa para salir un rato a que te de el aire. Pero no deja de ser una droga estimulante que permanece en tu sistema durante horas después de sentir los primeros efectos. Así que evita tomar café al menos unas 6 horas antes de dormir.

Que te dé un poco el sol 

Tu cuerpo necesita luz solar cuando no estés trabajando. Intenta pasar al menos 30 minutos al sol, ya sea salir a caminar, ejercicio al aire libre o simplemente salir a contar cuanta gente no sabe ponerse bien la mascarilla. Necesitas proporcionar a tu cuerpo la vitamina D que necesita.

Prepara la cueva antes de hibernar 

Es muy importante que después de la guardia duermas en el ambiente adecuado. Para ellos necesitas una serie de elementos clave:

  • Mantén tu habitación con temperatura fresca: ventilador y aire acondicionado a tope, gasta en luz lo que ganaste en la guardia.
  • Debes lograr que esté lo más oscuro posible: invierte en unas buenas cortinas.
  • Ambiente lo más silencioso posible: si tienes niños pequeños dales 5 euros y diles que es momento de conocer el mundo
  • Usa una máscara para dormir y tapones para los oídos: si el agobio de la mascarilla en la calle no es lo suficiente para ti, ¡tenemos la solución!
  • Apaga todos los aparatos electrónicos dos horas antes de irte a la cama: este va a ser el paso más difícil, pero llorar dos horas desconsoladamente por no poder ver lo que hacen los influencers de moda te ayudara a relajarte antes de dormir.

 

Realmente no existe una solución sencilla para este problema, pero tenemos que ser conscientes del inmenso riesgo que corremos a mediano y largo plazo, concientizar a nuestros colegas y tomar medidas para que esos efectos sean lo menos dañino posible. 

Si tienes alguna técnica más para luchar contra el efecto de las guardias, o conoces al ministro de sanidad y crees que podamos invitarle unas cervezas para convencerle de que prohíba las guardias de 24 horas, date de alta en nuestro newsletter para estar en contacto y contarte más cosas casuales y divertidas como nuestra muerte inminente por las guardias nocturnas.

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