El reto de la entrada de datos en consulta

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No es un secreto la enorme cantidad de tiempo que los facultativos invierten frente a sus ordenadores durante la consulta. Estudios recientes muestran que los profesionales de la atención primaria pasan casi seis horas al día interactuando con los sistemas de historial clínico electrónico de sus lugares de trabajo durante una jornada de 11.4 horas.La reciente pandemia de burnout clínico es causado, en gran parte, por la responsabilidad de gestión administrativa digital que se le ha impuesto a los profesionales de la medicina.

Uno de los problemas más preocupantes cuando hablamos de entrada de datos en la consulta médica es el de los «frenazos fuertes». Esas pausas en la interacción médico-paciente causadas por la necesidad de pasar tiempo documentando en el ordenador, los detalles clínicos del caso. Usar un teclado para registrar los hallazgos requieren que el usuario centre su atención en la pantalla del ordenador por un tiempo directamente proporcional a la longitud y nivel de detalle de las notas. A veces, los pacientes interrumpen  mientras el facultativo trata de sintetizar sus pensamientos; los pacientes suelen estar nerviosos y el silencio incómodo es una invitación a preguntar o comentar. Al tratar de reducir este tiempo de registro manual, los médicos suelen sobre-resumir, lo que puede causar un decremento en la calidad de sus notas clínicas.

El mundo de la tecnología no ha estado ciego o sordo con respecto a esta problemática. Muchas compañías han dedicado mucho tiempo y esfuerzo a desarrollar asombrosas piezas de software que se enfocan en registrar toda la actividad que ocurre durante la visita médica grabando el audio de la misma, permitiéndole al facultativo pasar menos tiempo frente a un ordenador y más tiempo frente a sus pacientes. La mayoría de estas soluciones transcriben el audio de la consulta entera usando Procesamiento de Lenguaje Natural (NLP por sus siglas en inglés) e interactuando con su sistema de historial electrónico. Este enfoque tiene un doble beneficio: liberar a los trabajadores de la salud de la esclavitud del ordenador para dejarles ocuparse de su verdadero trabajo, y también para los pacientes: quien ahora puede escuchar cada detalle de su caso, sin misterios ni secretos. 

El problema con este enfoque: aunque el paciente escuche todo lo que registra el facultativo vía voz, muy pocos de ellos recordaran más del 50% de los detalles cuando lleguen a casa. También, porque los facultativos confían en que estos sistemas registran cada detalle de la consulta, comienzan a delegar la tarea de sintetizar a la inteligencia artificial, aunque esta tarea sea una de las cualidades más importantes de su profesión. Tened también en cuenta que estas soluciones son realmente costosas y que requieren que los hospitales y clínicas que deciden implantarlas inviertan mucho tiempo y dinero en ello. Contar con un sistema de historial electrónico es un requerimiento de todas ellas. En Sherplay, creemos que el enfoque correcto de esta tecnología debería ser:

  • Permitir al facultativo decidir que y cuando registrar su voz para crear notas clínicas durante la consulta.
  • Ser fácilmente accesible para cada profesional médico, 100% gratuito y que funcione como una herramienta, independientemente de los sistemas de historial clínico con los que trabaje, migrando la data de la app a donde sea requerida en pocos clics.
  • Aunque estés en un hospital de campaña, sin ordenadores de ningún tipo, puedes tener organizados todos tus casos y compartirlos con tu equipo.
  • Solo necesitas un móvil con conexión a internet.
  • Permite a los facultativos compartir sus notas clínicas con sus pacientes y familiares.
 

Aunque tener a un escriba médico transcribiendo sus notas para ellos puede sonar maravilloso para todos, abrir las notas clínicas a los pacientes puede despertar preocupaciones en algunos de ellos. El uso prolongado de los historiales clínicos electrónicos ha creado en las últimas décadas, una «regla tácita» entre facultativos. «No todo puede compartirse con el paciente». Cuando se les consulta sobre esta reticencia, la mayoría argumenta que compartir cada detalle de sus notas con los pacientes podría:

  • Asustarles
  • Confundirles
  • Exponer al facultativo a acciones legales en el futuro

En el 2010, como parte de la iniciativa OpenNotes, 105 profesionales médicos y 20.000 de sus pacientes, participaron en un estudio multicéntrico de notas clínicas abiertas durante un año completo. Como parte de este proyecto, médicos de atención primaria  invitaron a sus pacientes a leer sus notas clínicas. Los resultados en los pacientes fueron asombrosos:

  • 4 de 5 pacientes manifestaron interés en leer sus notas clínicas cuando se les dió la oportunidad.
  • Tienen una mejor comprensión de su salud y condición médica.
  • Recuerdan con mayor exactitud su plan de tratamiento.
  • Se sienten más en control de su tratamiento médico.
  • Se cuidan más a si mismos.
  • Tienen una mejor relación con sus doctores.
  • Los valores en encuestas de satisfacción suben significativamente.
  • Ninguno de los pacientes uso las notas clínicas para acciones legales o quejas.
 

¿Puede una aplicación móvil gratuita ayudarle a profesionales de la salud a reducir el tiempo que emplean registrando sus notas clínicas de una manera organizada y también a convertirse en pioneros de un movimiento global por la transparencia en el tratamiento clínico? Si, lo creemos firmemente.

Creemos que es el momento para ofrecerle a todos los trabajadores de la salud la herramienta que necesitan para diferenciarse del resto, mejorando radicalmente su eficiencia y desarrollando una relación más cercana con sus pacientes, empoderándoles para involucrarse más con su salud.

La entrada de datos en hospitales y clínicas debe cambiar GLOBALMENTE.

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